SALTA: AGUA CONTAMINADA CON MERCURIO PONE EN PELIGRO A LA SOCIEDAD

SE TRATA DE UN HALLAZGO EN LAS AGUAS DEL DIQUE CABRA CORRAL

Una cuenca endorreica que es abastecida por los principales ríos que atraviesan la provincia, n su mayoría los recorridos hasta el departamento de Coronel Moldes, implica pasar por las zonas de explotación minera, principal causa de contaminación con el químico mencionado.

Los científicos recomiendan no consumir pesca del dique por la peligrosidad inmediata que conlleva a los niveles máximos de mercurio en la fauna ictícola del dique Cabra Corral.

Deterioro neuronal, renal y la muerte son las consecuencias de hoy tener las aguas del dique contaminadas con mercurio.

El reporte público de esta situación, lo hizo un programa local: “El Dique Cabra Corral es el principal reservorio de agua de Salta y millones de personas dependen de él. Pero, ¿qué tan segura es esa agua?

Dique Cabra Corral

En Que Pasa Acá con Nico De Curtis y Victoria Álvarez analizamos los resultados de un estudio sobre la calidad del agua del Dique Cabra Corral y lo que encontraron genera preguntas urgentes que las autoridades tienen que responder.” Alertaron los periodistas que investigan esta problemática de origen ambiental y de consecuencias sociales – sanitarias graves.

La hipótesis de contaminación enciende las alertas ambientales, pues cabe recordar que que el agua de Cabra Corral continúa hacia el dique El Tunal y luego integra la cuenca del río Juramento, que desemboca en el Paraná, por lo que una contaminación sostenida podría tener consecuencias ambientales que traspasan los límites territoriales de Salta.

 

DATOS IMPORTANTES DEL LUGAR CONTAMINADO

El Dique Cabra Corral es el segundo embalse más grande de Argentina, ubicado a unos 65-85 km al sur de la ciudad de Salta por la Ruta Nacional 68 

  • Superficie: 115 km².
  • Altura de la presa: 93 metros (antisísmica, más alta que El Chocón).
  • Origen del agua: Confluencia de los ríos Guachipas y Rosario; da origen al río Juramento/Pasaje.
  • Propósito: Riego (100.000 hectáreas) y energía hidroeléctrica.
  • Alerta reciente (2026): Investigaciones de la Fundación Aljibe detectaron presencia de mercurio en muestras del embalse, generando advertencias médicas por riesgo neurológico/renal en exposición prolongada. 
Actividades y atractivo
  • Aventura y deportes: Bungee jumping y tirolesa desde el puente, motos de agua, ski acuático, kayak, banana boat y natación.
  • Paseos: Excursiones en catamarán, visitas a islas (como Isla de los Deseos, Isla de los Pájaros, Isla Titanic, Isla de las Cinco Tetas) y procesión náutica de la Virgen de Itatí.
  • Pesca: Muy buscada la pesca de pejerrey (desde lanchas/catamarán o el puente).

Aún se espera que el Ministerio de Salud salteño y consecuentemente, el gobierno local, emite el comunicado oficial para aclarar esta situación que pone en riesgo la vida a partir de la contaminación detectada.

CONTAMINACIÓN CON MERCURIO EN HUMANOS

El mercurio es una neurotoxina. La forma en que la salud de las personas puede verse afectada por la exposición al mercurio depende de varios factores:

  • La forma del mercurio (por ejemplo, si es metilmercurio o mercurio elemental/metálico).
  • La cantidad de mercurio a la que está expuesto.
  • La edad de la persona expuesta (los fetos son los más vulnerables).
  • La duración de la exposición.
  • La manera en que la persona está expuesta (inhalación, consumo, contacto con la piel, etc.).

La organización Mundial de la Salud, advierte: 

  • El mercurio es un elemento químico presente de forma natural en el aire, el agua y el suelo.
  • La exposición al mercurio, incluso en pequeñas cantidades, puede causar graves problemas de salud y es perjudicial durante el desarrollo intrauterino y la primera infancia.
  • El mercurio puede ser tóxico para los sistemas nervioso, digestivo e inmunitario, así como para los pulmones, los riñones, la piel y los ojos.
  • La OMS clasifica al mercurio entre las diez sustancias químicas más preocupantes para la salud pública.
  • La exposición humana al  metilmercurio, un compuesto orgánico, se produce principalmente al consumir pescado o marisco que lo contienen.
  • El metilmercurio es muy distinto del etilmercurio. El etilmercurio se encuentra en el tiomersal, un conservante utilizado en algunas vacunas, y no presenta ningún riesgo para la salud.

El mercurio, que está presente de forma natural en la corteza terrestre, se libera al medio ambiente a través de la actividad volcánica, la erosión de las rocas y la actividad humana. Esta última es la principal causa de las emisiones de mercurio, sobre todo durante la combustión de carbón en centrales eléctricas, calefacciones y cocinas; procesos industriales; la incineración de desechos; y la extracción de mercurio, oro y otros metales en la minería.

Una vez liberado el mercurio al medio, ciertas bacterias pueden transformarlo en metilmercurio, que se acumula en los peces y los mariscos. Este proceso, denominado «bioacumulación», ocurre cuando una sustancia se presenta a concentraciones más elevadas en un organismo que en su entorno. Los grandes peces depredadores, por ejemplo, pueden contener niveles elevados de mercurio por haber consumido muchos peces pequeños que, a su vez, lo habrán ingerido al alimentarse de plancton.

¿Quién corre riesgo?

El mercurio es tóxico para la salud y puede ser muy perjudicial durante el desarrollo intrauterino y la primera infancia.

Todas las personas están expuestas a algún grado de mercurio, principalmente a través del consumo de pescado y marisco contaminados y de la inhalación de vapores de mercurio elemental desprendidos en procesos industriales.

Se ha calculado que, en determinadas poblaciones que practican la pesca de subsistencia, entre 1,5 y 17 de cada mil niños presentan trastornos cognitivos causados por el consumo de pescado contaminado con mercurio. (1) 

Signos y síntomas

El mercurio es tóxico para la salud y puede ser muy perjudicial durante el desarrollo intrauterino y la primera infancia. Existe en varias formas: elemental (o metálico), inorgánico (como el cloruro de mercurio) y orgánico (como el etilmercurio y el metilmercurio). Cada forma de mercurio puede causar efectos tóxicos distintos, en partes del cuerpo como los sistemas nervioso, digestivo e inmunitario, y también en los pulmones, los riñones, la piel y los ojos.

El mercurio causa numerosos daños en la salud, por ejemplo en los riñones, el sistema nervioso y la piel. Además, la exposición al metilmercurio es peligrosa para el feto.

Las sales inorgánicas de mercurio son corrosivas para la piel, los ojos y el tubo digestivo y, al ser ingeridas, pueden resultar tóxicas para los riñones.

La inhalación o la ingestión de distintos compuestos de mercurio o tras la exposición cutánea a ellos puede provocar trastornos neurológicos y del comportamiento, causando síntomas como temblores, insomnio, pérdida de memoria, efectos neuromusculares, cefalea y disfunciones cognitivas y motoras. Se han observado también signos subclínicos leves de toxicidad central en trabajadores expuestos durante varios años a niveles atmosféricos de al menos 20 μg/m3 de mercurio elemental. En cuanto a los efectos renales, se han descrito efectos que van de la proteinuria a la insuficiencia renal.

Prevención y control

Se pueden adoptar diversas medidas para evitar los vertidos de mercurio al medio ambiente y la exposición de las personas, como las siguientes:

Poner fin a la minería del mercurio y al uso de este metal en la extracción de oro y otros procesos industriales.

El mercurio es un elemento que no se puede destruir, pero el ya existente puede reciclarse y destinarse a otros usos sin necesidad de seguir extrayendo más mercurio de las minas. El uso de mercurio en las pequeñas minas artesanales de oro es especialmente peligroso y tiene graves consecuencias para la salud de las poblaciones vulnerables. Se deben promover y aplicar técnicas de extracción del oro sin mercurio (ni cianuro) y, en los lugares donde todavía se utilice mercurio, emplear métodos de trabajo más seguros para prevenir la exposición.

Promover el uso de fuentes de energía no contaminantes que no dependan de la combustión de carbón.

La quema de carbón para generar electricidad y calor es una fuente importante de mercurio. El carbón contiene mercurio y otros contaminantes atmosféricos peligrosos que se liberan al quemarlo en centrales eléctricas, quemadores industriales y estufas domésticas.

En la atención de salud, usar termómetros y esfigmomanómetros que no contengan mercurio.

El mercurio se ha utilizado durante mucho tiempo en productos de salud, especialmente en termómetros y tensiómetros. Estos aparatos son peligrosos si se rompen, y su eliminación a largo plazo es problemática. La exposición de las personas se produce principalmente por inhalación de vapores de mercurio elemental, pero se puede evitar por completo optando por alternativas más seguras y eficaces que no contienen mercurio.

Aplicar prácticas seguras para manejar, utilizar y eliminar productos y desechos que contengan mercurio.

El mercurio está presente en muchos productos, entre ellos:

  • pilas y baterías;
  • aparatos de medición, como los termómetros y los barómetros;
  • interruptores y relés eléctricos en diversos aparatos;
  • lámparas, incluidos ciertos tipos de bombilla;
  • amalgamas dentales para empastes;
  • productos para aclarar la piel y otros cosméticos;
  • productos farmacéuticos.

La amalgama dental es un material de relleno que se utiliza habitualmente para tratar la caries dental desde hace más de 175 años. Una de las metas mundiales del Plan de Acción Mundial sobre Salud Bucodental (2023-2030) de la OMS es conseguir que, de aquí a 2030, el 90% de los países hayan aplicado medidas para reducir gradualmente el uso de amalgamas dentales, tal como se estipula en el Convenio de Minamata sobre el Mercurio, o lo hayan eliminado gradualmente.

La decoloración o blanqueamiento de la piel es una práctica peligrosa que a menudo conlleva el riesgo de exposición a las sales de mercurio que se utilizan para inhibir la producción de melanina. Los productos blanqueadores de la piel que contienen mercurio son peligrosos para la salud y están prohibidos en muchos países. Sin embargo, incluso en países que aplican controles rigurosos, estos productos se anuncian y comercializan a través de internet y de otros canales.

Bibliografía

  1. Cohen J, Bellinger DC, Shaywitz B: A quantitative analysis of prenatal methyl mercury exposure and cognitive development. Am J Prev Med. 2005, 29: 353-65. 10.1016/j.amepre.2005.06.007.
  2. OMS sitio oficial https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mercury-and-health

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *