Crecen las sospechas sobre complicidad del Gobierno.
En un operativo que sacude a la diplomacia regional, el senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, escapó de su país eludiendo una prohibición judicial y cruzó hacia la Argentina por la provincia de Misiones para fugarse rumbo a Estados Unidos. La escandalosa huida contó con la llamativa asistencia de fuerzas de seguridad federales argentinas y la presencia en el distrito del asesor presidencial Santiago Caputo, lo que desató duras críticas y encendió las alarmas sobre la presunta complicidad de la administración de Javier Milei.
Una fuga cronometrada y con escolta oficial
El dirigente brasileño, sobre quien pesaba una estricta prohibición judicial de salida del país en el marco de una causa por lavado de dinero y salida ilegal de divisas, ingresó a territorio argentino este martes a las 22:50 por el puente internacional Tancredo Neves, que une la localidad brasileña con Puerto Iguazú. Lo hizo acompañado por su esposa, Fernanda, y sus dos hijas, utilizando documentación habilitada en Migraciones, organismo que alegó no contar con alertas formales en ese preciso momento.
Sin embargo, las irregularidades comenzaron a multiplicarse pocos minutos después. A las 23:30, apenas cuarenta minutos tras pisar suelo argentino, la familia Bolsonaro ingresó directamente a la zona de embarque de aviación privada del aeropuerto de Puerto Iguazú a bordo de una combi con patente brasileña, la cual fue escoltada por un patrullero y efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). El vehículo accedió sin obstáculos hasta la pista, donde aguardaba una aeronave privada.
El rol del avión privado y la ruta hacia EE. UU.
El vuelo estuvo a cargo de un avión de la empresa argentina Baires Fly, que había aterrizado en Misiones la noche anterior proveniente de Aeroparque. Tras maniobras que incluyeron un plan inicial hacia Miami denegado administrativamente, la aeronave despegó a las 0:21 de hoy con un plan de vuelo declarado inicialmente hacia Guayaquil, Ecuador.
Según confirmaron fuentes internacionales, el avión hizo una escala técnica en territorio ecuatoriano para reabastecer combustible y continuó su trayecto hacia Norteamérica. Por su parte, el gobierno de Donald Trump anunció públicamente que otorgará visas a la familia Bolsonaro para permitir su ingreso definitivo a los Estados Unidos.
Sospechas políticas y el factor Santiago Caputo
La causa que motivó la huida del senador está vinculada a presuntas maniobras financieras a través de empresas de apuestas online y sociedades en el exterior, un expediente que lleva adelante el juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Alexandre de Moraes, quien le había ordenado la entrega de pasaportes ante el riesgo procesal. Con los plazos vencidos y los documentos cancelados por la Policía Federal brasileña, Bolsonaro optó por la vía terrestre hacia la Argentina.
El escándalo político escaló de inmediato debido a que el principal asesor presidencial, Santiago Caputo, se encontraba en la provincia de Misiones en el mismo momento en el que se produjo la fuga, alimentando versiones sobre un presunto encuentro y una coordinación logística. Si bien la Casa Rosada emitió un comunicado negando cualquier tipo de colaboración estatal, la actuación de la PSA custodiando el traslado hacia el jet privado y la falta de detención pese al conocimiento público de las restricciones brasileñas pusieron al Gobierno bajo el escrutinio de la oposición y la justicia internacional.

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