El juez laboral, Mariano Riva, fue destituido por el Jury de Enjuiciamiento tras una serie de denuncias graves en su contra.

TESTIMONIOS DURANTE EL JURY CONTRA EL EX JUEZ

Mariángeles Ibargüengouytia fue la primera testigo. Fue trabajadora judicial desde 2012 y por dos años en el Tribunal laboral Nº 4 a las órdenes de Riva. Permaneció dos años y tuvo que ser trasladada por prescripción médica, psiquiátrica y obstetricia a otra dependencia y hoy cumple funciones en el ámbito de la justicia laboral en Dolores.
La testigo aseguró que sufrió el cuestionamiento del juez Riva y de otro miembro del tribunal cuando supieron que estaba embarazada de otro juez con quien aún continúa casada. “Fue denigrante como mujer que se dijera que si yo estaba con alguien por dinero y que era una inmoral”, aseguró la Ibargüengouytia, quien agregó que los dos años ene l Tribunal Nº4 “no fueron gratis. Tuve licencia obstétrica y luego psiquiátrica”.
En ese sentido aseguró que Riva era violento y que gritaba y puteaba todo el tiempo. Además, hacía mención al físico de las mujeres en tono sexual. Además cada vez que una empleada del tribunal se tomaba licencia se quejaba y decía que no nos gustaba trabajar. “No nos dejaron afiliarnos al gremio judicial. Cuando ingresamos al tribunal nos dijeron que no nos afiliáramos”, recordó.
La segunda testigo de la audiencia fue la jueza del fuero laboral Cecilia Beatriz Bártoli, quien integra el Tribunal Nº2, pero inició su carrera como magistrado ene l Tribunal Nº 4 en 2014. Aseguró que desde un comienzo tuvo una relación amena con sus otros dos colegas, Riva y Lerena pero a partir de un momento cuando se dio cuenta que e vínculo de los jueces con el personal era traumática hubo un cortocircuito.

Lo primero que le llamó la atención a Bártoli cuando llegó al Tribunal es que no podía fijar audiencias los viernes porque su colega Riva no concurría a trabajar esos días.
Después hizo referencia al momento en que una de las empleadas renunció al Tribunal porque se sentía acosada sexualmente por Riva. Bártoli dijo que le llamó la atención porque no sabía del tema. En ese sentido, también e mas de una oportunidad le llamó la atención a su colega porque llamaba todo el tiempo por teléfono a los empleados fuera del horario laboral.
Consultada por la acusación, la jueza reconoció que Riva le había puesto un apodo que hacía referencia a partes del su cuerpo. “A mi no me lo decía directamente, pero a los chicas del tribunal se los decía por atrás y de frente”, explicó Bártoli.
Según las dos testigos, el juez laboral Riva detestaba que los trabajadores de su tribunal se tomaran licencia. No le quiso firmar la licencia por prescripción médica a su colega Bártoli que había tenido un accidente de tránsito y tenía una fractura.
Del mismo modo que le ocurrió a Ibargüengouytia, Bártoli también tuvo consecuencias sicológicas por el maltrato recibido por parte de Riva. Lo caracterizó como un hombre violento que gritaba, pateaba puertas y revoleaba expedientes. Tras cumplir una licencia por problemas de salud regresó al trabajo pero para integrar el Tribunal laboral nº2.
Mariano Riva y Alejandro Lerena fueron licenciados compulsivamente en febrero de 2024. En noviembre del mismo año, el gobierno bonaerense le aceptó la renuncia por jubilación a Lerena y un año d después la Suprema Corte determinó que Riva debía ser sometido a un jury de enjuiciamiento.
“Estas prácticas, prolongadas en el tiempo, configuran una modalidad de violencia sistemática laboral y de género, así como también un irregular funcionamiento de la administración de Justicia, originado en el deficiente y abusivo ejercicio de las facultades de dirección y organización que le fueron atribuidas con el cargo de juez”, expresaron desde la AJB durante la primera audiencia. FUENTE: MI8.COM.AR

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