El solsticio de verano celebra el día más largo del año, un día que se cree que contiene la mayor energía, prosperidad, vitalidad y fuerza. En la época pagana, el solsticio de verano se denominaba Litha y se realizaban rituales para honrar a los dioses del Sol, la Luz Divina y el elemento fuego.
La gente se regocijaba y se llenaba de energía bajo la cálida luz del sol, creyendo que, como el Sol estaba más fuerte ese día, también lo estaba Dios.
Vibratoriamente, el solsticio de verano es un momento en el que la energía Yang es alta, así como los chakras raíz, sacro y del plexo solar. Hoy en día, hay muchas formas de rendir homenaje al sol, entre ellas pasar tiempo al aire libre, traer la naturaleza a tu hogar, crear un jardín de hadas, hacer salutacion al sol (yoga), meditaciones de los chakras o encender una vela.
Crea tu propio amuleto, elige tu cristal favorito que evoque sentimientos de fuerza, pasión, fertilidad, prosperidad, creatividad, fuego o cualquier otra energía que relaciones con el Sol. Los cristales de color naranja y amarillo funcionan bien para esto.
Sal y construye un mandala con flores de color naranja, amarillo o rojo. Otra opción es crear un espacio sagrado y decorarlo con frutas y verduras o hierbas de color naranja, rojo y amarillo.
Tu espacio sagrado también debe incluir un pequeño cuenco con agua para ayudar a equilibrar la energía. Reserva un espacio en el centro para tu cristal.
Coloca tu cristal sobre tu corazón o estómago y establece tu intención: ¿qué energía quieres atraer durante el resto del año?
Con el cristal sobre el centro del corazón o el área del estómago, di tu intención en voz alta.
Coloca tu cristal en el centro de tu espacio sagrado o mandala y deja que absorba la energía del Sol (lo mejor es hacerlo desde el amanecer hasta el atardecer).
Para ayudar a que tu intención sea recibida, pasa el día disfrutando y disfrutando de los cálidos y prósperos rayos del sol.
Deja un comentario